Clase 4 de 6
¿Qué significa el evangelio?
Comprender que el evangelio es la buena noticia de que Dios salva por gracia a quienes confían en Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y resucitó.
- Duración
- 18 min
- Estado
- Pendiente
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El evangelio no es una lista de méritos para acercarnos a Dios, sino la noticia de lo que Dios hizo por nosotros en Jesucristo: murió por nuestros pecados, resucitó y ofrece perdón y vida nueva por gracia.
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Comprender que el evangelio es la buena noticia de que Dios salva por gracia a quienes confían en Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y resucitó.
Una noticia antes que un consejo
Cuando alguien escucha la palabra «evangelio», puede pensar en una religión, un estilo de música o un conjunto de reglas. En la Biblia, sin embargo, evangelio significa «buena noticia». No comienza con algo que nosotros debemos lograr, sino con algo que Dios ya hizo en la historia.
Para entender por qué esta noticia es realmente buena, necesitamos reconocer primero nuestra situación delante de Dios. Después podremos comprender quién actuó para rescatarnos, qué ocurrió mediante la cruz y la resurrección, y cómo somos llamados a responder.
Texto bíblico
«Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras; y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras.»
«Por cuanto todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús.»
«Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe. Porque somos hechura suya, creados en Cristo Jesús para buenas obras.»
Algunas citas presentan una selección del pasaje indicado. Texto bíblico: Reina-Valera 1960® © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.
Explicación
El evangelio comienza con Dios. Él es el Creador santo, bueno y justo, y nosotros fuimos creados para conocerlo, amarlo y reflejar su carácter. Nuestra vida tiene sentido cuando vivimos en comunión con él y bajo su buen gobierno.
El pecado es más que cometer errores aislados. Es rechazar el gobierno de Dios y vivir según nuestros propios deseos. La Biblia afirma que todos hemos pecado y estamos lejos de su gloria. Esta separación afecta nuestra relación con Dios, con otras personas, con la creación y con nosotros mismos; no podemos repararla mediante nuestros méritos.
Dios no abandonó a la humanidad. Por amor envió a su Hijo, Jesucristo, quien vivió en perfecta obediencia. En la cruz murió por nuestros pecados: cargó con el juicio que nosotros merecíamos para reconciliarnos con Dios. Su muerte no fue un accidente ni una derrota inesperada, sino el cumplimiento del plan anunciado en las Escrituras.
Jesús fue sepultado y resucitó corporalmente al tercer día. La resurrección confirma quién es, muestra que su sacrificio fue suficiente y anuncia la derrota del pecado y de la muerte. El evangelio incluye tanto la cruz como la tumba vacía: adoramos a un Salvador vivo.
La salvación es un regalo de la gracia de Dios que recibimos por medio de la fe. No podemos comprarla, merecerla ni presumir de haberla alcanzado por buenas obras. Confiar en Cristo significa descansar en lo que él hizo y reconocerlo como Salvador y Señor.
La respuesta bíblica incluye arrepentimiento y fe. Arrepentirse es reconocer el pecado y volvernos hacia Dios; creer es confiar personalmente en Jesucristo y en su promesa. No son obras con las que ganamos el perdón, sino la respuesta a la gracia que Dios ofrece.
Las buenas obras no son la causa de la salvación, pero sí uno de sus resultados. Efesios enseña que somos salvados por gracia y creados en Cristo para buenas obras. Dios no solamente perdona nuestro pasado: comienza a transformar nuestra vida para que aprendamos a amarlo y servir a los demás.
Aplicación práctica
Examina en qué estás basando tu aceptación delante de Dios. Si confías en tu conducta, esfuerzo religioso o comparación con otras personas, recuerda que la salvación es un regalo que solo puede recibirse por la fe en Cristo.
Habla con Dios con honestidad. Reconoce aquello que sabes que está mal, pide perdón y expresa tu confianza en la muerte y resurrección de Jesús. No necesitas utilizar una fórmula especial; la fe se dirige a Cristo, no a la perfección de nuestras palabras.
Aprende a explicar el evangelio sin presión ni discusiones. Escucha primero a la otra persona, utiliza palabras sencillas y presenta con claridad la obra de Jesús. Compartir la buena noticia también implica tratar a los demás con la gracia y el respeto que hemos recibido.
Cuatro movimientos para comprender el evangelio
- Dios: reconoce quién es el Creador y cuál era su propósito bueno para nosotros.
- Nuestra necesidad: identifica qué es el pecado y por qué no podemos salvarnos a nosotros mismos.
- Jesucristo: observa qué logró mediante su vida, muerte y resurrección.
- Nuestra respuesta: comprende el arrepentimiento, la fe y la nueva vida que nace de la gracia.
Preguntas de reflexión
- ¿Por qué el evangelio es primero una noticia y no una lista de consejos?
- ¿Qué enseña Romanos 3:23-24 acerca de nuestra necesidad y de la gracia de Dios?
- ¿Por qué la muerte y la resurrección de Jesús son igualmente esenciales para el evangelio?
- ¿Cuál es la relación correcta entre la salvación por gracia y las buenas obras?
- ¿Cómo explicarías el evangelio a alguien que piensa que debe ganarse el amor de Dios?
Lo esencial de esta clase
- Fuimos creados por Dios para conocerlo, pero el pecado nos separa de él.
- Jesucristo murió por nuestros pecados y resucitó corporalmente al tercer día.
- La salvación es un regalo de Dios, recibido por gracia mediante la fe y no ganado por obras.
- El arrepentimiento y la fe conducen a una vida nueva que comienza a producir buenas obras.
Conclusión
El evangelio anuncia que Dios hizo por nosotros lo que nunca podríamos hacer por cuenta propia. Jesucristo cargó con nuestro pecado, venció la muerte y vive. Por eso el perdón y la reconciliación con Dios pueden recibirse gratuitamente mediante la fe. Esta noticia no solo cambia nuestro destino; comienza a transformar la forma en que vivimos hoy.
Actividad
Escribe el evangelio con tus propias palabras utilizando cuatro frases: 1) quién es Dios y para qué nos creó; 2) cuál es nuestro problema; 3) qué hizo Jesucristo; y 4) cómo debemos responder. Después compara tu explicación con 1 Corintios 15:1-4 y Efesios 2:8-10. Procura que sea clara, fiel al texto y comprensible para alguien que nunca ha leído la Biblia.
Oración final
Dios, reconozco que he pecado y que no puedo salvarme por mis propios méritos. Gracias porque enviaste a Jesucristo, quien murió por nuestros pecados y resucitó. Ayúdame a apartarme de lo que te desagrada y a confiar verdaderamente en Jesús como Salvador y Señor. Que tu gracia transforme mi vida y me enseñe a caminar en las buenas obras que has preparado. En el nombre de Jesús. Amén.
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